Piscolabis

La Habana ha conservado a través de los siglos la singularidad y atractivo que la identificara desde su nacimiento. La mezcla de lo antiguo y lo contemporáneo y ese espíritu bohemio de siempre, la va rodeando de cierto halo que encanta.

En pleno Centro Histórico de esta ciudad, se encuentra el Bazar Café Piscolabis, un sitio que surgió como inspiración en aquella Habana noble y antigua que recordamos, y en un intento por hacerla perdurar en estos tiempos.

Ni tan grande como para ser frío e impersonal, o tan pequeño como para que falten los más versátiles artículos, Piscolabis se propone dejar un inolvidable recuerdo de su paso por la ciudad.

En solo pocos metros cuadrados aparece este Bazar, compartiendo espacios con un pequeño e íntimo Café, que cautiva su atención  para que se acerque a ver, a descubrir. Al sobrepasar sus puertas hallará objetos decorativos y utilitarios, prendas de vestir y complementos, regalos, particulares suvenirs, piezas de arte y artesanías locales.

Desde sus inicios, Piscolabis se concibió para exponer y promover la inspiración y creación nacionales. Los objetos que se presentan hoy son realizados por un equipo diverso de creadores cubanos.

De tal manera, sirviéndose de una decoración minimalista y natural, sobresalen piezas únicas e impregnadas de un carácter étnico, que pueden ir desde una luminaria elaborada a partir de un botellón antiguo de agua y sus componentes, unos curiosos platos de cerámica pintados, espejos enmarcados en papier maché, lienzografías con fachadas y detalles de La Habana, recipientes de maderas preciosas, guayaberas bordadas a mano, fundas para cojines de tejidos impresos, hasta delicados frascos de vidrio que guardan exóticas esencias.

Objetos que no se veían hace mucho o han dejado de usarse, como botellas, quinqués, tinteros, litros de leche, frascos medicinales, cubiertos de alpaca… recuperan su protagonismo, renovando su uso y valor, para convertirse en artículos que “cuentan historias” como candelabros, luminarias, colgadores, etc.

Las estanterías guardan una lógica ecléctica: lo moderno y lo antiguo se entremezclan en cada peldaño, formando sets que muestran detalles y conjuntos a escala doméstica,  con vistas a ofrecer algunas ideas y soluciones integrales para la decoración.

El proyecto, con su equipo multidisciplinario, ha crecido y ganado en experiencia. Además de las asistencias que se brindan dentro del Bazar,  se ofrecen también otros servicios colaterales. Entre ellos: la decoración de espacios,  el diseño de mobiliarios, la fabricación y restauración de luminarias y pantallas, entre otros.

Este espacio de la calle San Ignacio, se ha propuesto potenciar la creación artística, el valor del objeto en sí mismo, resultante de un  proceso creativo eficiente, que aproveche la versatilidad de los materiales locales y pueda tener carácter decorativo a la par de su fundamento utilitario.

Estas son algunas de las razones por las que le sugerimos que se acerque a ver, a descubrir…

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